Cuando estás en el proceso de comprar una casa o refinanciar tu hipoteca, la tasación hipotecaria es uno de los momentos más importantes. Este informe, realizado por un tasador profesional, determina el valor de mercado de la vivienda y es un factor decisivo para que el banco apruebe el préstamo. Aunque no puedes cambiar la ubicación o los metros cuadrados, sí puedes influir positivamente en la valoración final con una buena preparación.
Una tasación hipotecaria favorable no solo facilita la aprobación de la hipoteca, sino que también puede asegurarte mejores condiciones. A continuación, te ofrecemos una guía práctica con consejos clave para preparar tu vivienda y conseguir el mejor resultado posible.
¿Qué valora un tasador en una vivienda?
Para preparar bien la visita, primero debes entender qué elementos analiza un tasador. Su objetivo es establecer un valor objetivo del inmueble basándose en una serie de factores, como:
- Ubicación y entorno: La zona, los servicios cercanos (transporte, colegios, comercios) y la calidad del vecindario.
- Superficie y distribución: Los metros cuadrados construidos y útiles, el número de habitaciones y baños, y la funcionalidad de los espacios.
- Calidad de la construcción y estado de conservación: La antigüedad del edificio, los materiales utilizados y, sobre todo, el estado general del inmueble.
- Instalaciones y eficiencia energética: El estado de la instalación eléctrica y de fontanería, el sistema de calefacción y aire acondicionado, y el certificado de eficiencia energética.
- Elementos extra: Si la vivienda cuenta con terraza, jardín, garaje, trastero o pertenece a una urbanización con piscina o zonas comunes.
- Testigos de mercado: El tasador compara la vivienda con otras de características similares que se hayan vendido recientemente en la misma zona.
Aunque no puedes cambiar la ubicación, sí puedes centrarte en mejorar el estado de conservación y la impresión general de la casa. Pequeños detalles pueden marcar una gran diferencia.
Consejos prácticos para maximizar el valor de tu casa
La clave es presentar la vivienda de la mejor forma posible, destacando sus puntos fuertes y minimizando los débiles. Piensa en la visita del tasador como una primera cita: la primera impresión es fundamental.
1. Haz una lista de reparaciones menores
Recorre tu casa con ojo crítico y anota todo lo que necesite una pequeña reparación. Arreglar estos desperfectos transmite una sensación de cuidado y buen mantenimiento.
- Repara grifos que gotean: Un grifo que pierde agua sugiere problemas de fontanería.
- Arregla persianas que no suben o bajan bien: Es un detalle que se percibe enseguida.
- Ajusta puertas y armarios que no cierran correctamente: Un simple ajuste de bisagras puede solucionar chirridos o puertas descolgadas.
- Tapa pequeños agujeros y grietas en las paredes: Utiliza masilla para cubrir marcas de cuadros antiguos o pequeñas fisuras.
- Sustituye bombillas fundidas: Asegúrate de que todas las luces funcionan. Una buena iluminación hace que los espacios parezcan más grandes y acogedores.
2. Una mano de pintura hace milagros
Pintar es una de las inversiones más rentables antes de una tasación. Una capa de pintura fresca hace que la casa parezca más nueva, limpia y luminosa.
- Elige colores neutros y claros: Tonos como el blanco, el beige o el gris claro reflejan mejor la luz, amplían visualmente el espacio y gustan a la mayoría de las personas.
- Pinta también techos, puertas y marcos: No te olvides de estos elementos. Un techo recién pintado elimina cualquier signo de humedad pasada y da uniformidad.
3. La limpieza es innegociable
Una casa impecablemente limpia es fundamental. La suciedad y el desorden dan una impresión de abandono y pueden hacer que el tasador se fije más en los defectos.
- Realiza una limpieza a fondo: Presta especial atención a la cocina y los baños. Las juntas de los azulejos, los electrodomésticos y los sanitarios deben estar relucientes.
- Limpia ventanas y cristales: Unas ventanas limpias permiten que entre más luz natural, mejorando la percepción de todo el espacio.
- Elimina los malos olores: Ventila bien la casa antes de la visita. Evita olores fuertes de comida, mascotas o tabaco. Puedes usar un ambientador suave y neutro.
4. Ordena y despeja los espacios
El desorden hace que las habitaciones parezcan más pequeñas y caóticas. Un espacio ordenado permite al tasador moverse con libertad y apreciar la distribución y el tamaño real de la vivienda.
- Despersonaliza el ambiente: Retira el exceso de fotos personales, imanes de la nevera y objetos muy específicos. El objetivo es que el tasador pueda imaginar la casa como un producto en el mercado.
- Guarda lo que no sea esencial: Libera las encimeras de la cocina, las estanterías y las mesas. Un espacio minimalista resulta más atractivo y amplio.
- Organiza los armarios: Aunque no siempre los abren, si lo hacen, un armario ordenado suma puntos. Demuestra que el espacio de almacenamiento es suficiente y está bien aprovechado.
5. Cuida la primera impresión: la entrada y el exterior
El tasador empieza a formarse una opinión de la casa antes incluso de entrar.
- Limpia la puerta de entrada: Es lo primero que verá.
- Asegúrate de que el timbre funciona.
- Si tienes jardín, terraza o balcón, mantenlo cuidado: Corta el césped, quita las malas hierbas y organiza los muebles de exterior. Un espacio exterior cuidado aumenta el valor percibido del inmueble.
6. Prepara la documentación relevante
Tener a mano ciertos documentos puede facilitar el trabajo del tasador y asegurar que no se le pasa por alto ninguna mejora importante.
- Copia de la escritura de la propiedad.
- Certificado de Eficiencia Energética.
- Facturas de reformas importantes: Si has realizado obras significativas (cambio de ventanas, reforma de la cocina o el baño, instalación de aire acondicionado), tener las facturas demuestra la inversión realizada.
- Último recibo del IBI: Para verificar los datos catastrales.
El papel de un asesor hipotecario en el proceso
Aunque la preparación de la casa es tu tarea, un asesor hipotecario puede ser un gran apoyo durante todo el proceso. Te ayudará a entender la importancia de la tasación hipotecaria en el contexto de tu solicitud de hipoteca y se asegurará de que la entidad tasadora elegida por el banco sea profesional y de confianza.
En resumen, preparar tu casa para la tasación hipotecaria es una inversión de tiempo y un pequeño esfuerzo que puede tener un gran retorno. No se trata de engañar al tasador, sino de presentar tu vivienda en su mejor versión para que su valor real quede reflejado en el informe. Una buena tasación hipotecaria es el pasaporte para conseguir la hipoteca que necesitas y dar el paso definitivo hacia tu nuevo hogar.